
Ratitas, ratoncitos, ratas y ratones !!
Todos amontonaditos y revueltos, como las bolitas de algodón de colores que mi abuela tiene en un decorativo tarro de cristal en el baño de su casa.
Curiosos son estos animalejos, pequeños roedores...
que corretean con sus pequeñas patitas, su naricita y sus bigotitos en busca de un trocito de queso al que incarle los diminutos dientecitos.
Al menos eso me contaban las historietas con las que lograba abrir la puerta de ese mundo perdido de los sueños... noche tras noche.
Ahora ya soy grande, tengo narizota y bigototes y aprendo a ver las cosas mas allá de ese mundo mágico.
