I.n.c.r.e.i.b.l.e. el personaje del Joker.
Mientras estaba en la sala de cine, viendo a este personaje, con sus tics, sus locuras y sus curiosas reflexiones que nadie parecía o quería entender se me activó esa pequeña neurona que intenta comprender aquello que se escapa al entendimiento automático. Lo despreciable y egoísta que puede llegar a ser el ser humano, el cómo en el fondo a cada "títere" solo le importa que sus propias cuerdas no sean cortadas incluso sin saber que pende de ellas, pues eso es lo que somos títeres que no controlamos gran parte de la función ... y como en toda función nuestros comportamientos son previsibles. Pero no todo son nubes negras allí donde los focos deberían estar iluminando la escena... existen títeres por encima del titiritero, corderos con piel de cordero.

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